El 22 de septiembre se celebró el Día Mundial sin automóvil,
efeméride que fue incorporada en el calendario con el propósito de promover una
conciencia ecológica en todos los ciudadanos del mundo, para contribuir con el
cuidado de la salud de los seres vivos y de nuestro medio ambiente.
Si bien el automóvil facilita la comodidad en el traslado
diario al trabajo, Sala Cuna, Jardín Infantil o colegio, los últimos años se ha
incrementado considerablemente el parque automotriz, y no solo en las grandes
cuidades, lo que ha hecho que también haya aumentado la “huella de carbono”,
los atochamientos y el tiempo de traslado. Sumando a ello, el estrés o malestar
que genera la espera o la sensación de pérdida del tiempo que podría ser
utilizada en acciones más provechosas o necesarias para la dinámica familiar.
Esta fecha invita a dejar el auto en casa, animándonos a
utilizar otras formas como caminar, la bicicleta, el transporte público o
automóviles sin emisiones de gases, y en último caso, compartir el auto con
vecinos o familia. Estas acciones tienen su finalidad: primero, contribuir
progresivamente a una conciencia medioambiental constante. Segundo, a reducir
los gastos familiares mensuales. Tercero, aportar en una mejor calidad en la
salud física y mental, ya que el ejercicio no está sobrando en estos tiempos de
tanta comodidad y uso de recursos de entretención que nos induce cada vez más
al sedentarismo.
El origen al Día mundial Sin Automóvil no tuvo los mismos
propósitos descritos anteriormente, sino que fue por la escases de combustibles
y la búsqueda de medios de transporte más eficientes en Europa. Con el pasar de
los años algunas cuidades de Islandia, Francia y Reino Unido, fueron las
pioneras, iniciando dicha celebración como una necesidad para cuidar el
planeta, y finalmente en el año 2000 la Comisión Europea definió el 22 de
septiembre como el hito que actualmente celebramos.
En casa, los más pequeños(as), gustan de la narración de
estas anécdotas y van comprendiendo el significado de acciones y mensajes a
través de actividades diferentes a las cotidianas, y no se les olvidará la
razón de por qué se dejó el automóvil en casa.
Se sugiere:
Repetir esta iniciativa en otras ocasiones, recordando el
propósito.
Recordar que los niños y niñas aprenden por imitación hasta
que comprenden y el modelo con mayor propiedad es el adulto cercano.
Explicar sobre los beneficios para el cuerpo y mente, hacer
ejercicio constante.
Formarse el hábito de reducir contaminación para el cuidado
del medio ambiente.
Generar actividades cotidianas de juego y entretención
libres de pantallas u otros elementos pasivos.
Fomenta la apreciación del entorno natural y cultural, en
caminatas.


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