CUMPLIR CON TODO NO SIEMPRE SIGNIFICA ESTAR BIEN: SSM INVITA A MIRAR NUESTRA SALUD MENTAL

 


Trabajar, cuidar a la familia, resolver problemas y cumplir con las responsabilidades del día puede hacer parecer que todo marcha bien. Sin embargo, mantener la rutina no siempre refleja cómo nos sentimos.

En el Mes de la Prevención del Suicidio, el Servicio de Salud Maule (SSM) invita a poner atención a nuestra salud mental y también a la de quienes nos rodean, entendiendo que el malestar emocional no necesariamente impide continuar con las actividades habituales.

El Dr. Felipe Navia, médico psiquiatra y jefe del Departamento de Salud Mental del Servicio de Salud Maule, explicó que una persona puede atravesar un momento complejo y, al mismo tiempo, mantener gran parte de sus actividades cotidianas.

“Las crisis emocionales no necesariamente impiden que una persona continúe con sus actividades cotidianas. Lo más relevante es contar con mecanismos de afrontamiento frente a la adversidad y buscar apoyo oportunamente, especialmente durante los episodios más críticos”, señaló.

Cuando el estrés comienza a pasar la cuenta

El estrés puede estar presente en diferentes momentos de la vida. Sin embargo, cuando se mantiene durante periodos prolongados puede generar un estado de agotamiento y comenzar a expresarse tanto física como emocionalmente.

“El estrés sostenido puede generar un estado de agotamiento o burnout, donde comienzan a aparecer manifestaciones físicas y emocionales, como irritabilidad, alteraciones del sueño, apatía y desconexión con el entorno. También pueden presentarse dificultades cognitivas, como olvidos frecuentes o problemas de concentración”, explicó Navia.

No se trata, por lo tanto, únicamente de sentirse cansado. Cambios persistentes en el sueño, mayor irritabilidad, pérdida de interés por actividades habituales, dificultades para concentrarse o una sensación de desconexión son situaciones a las que se debe prestar atención, especialmente cuando comienzan a afectar la vida cotidiana.

Aumentan las necesidades de atención en salud mental

Esta realidad también se está reflejando en los establecimientos de la red asistencial.

De acuerdo con el Departamento de Salud Mental del SSM, durante los últimos años se ha observado un aumento de las prestaciones de salud mental en los distintos niveles de atención.

“Durante los últimos años hemos visto un aumento de las prestaciones de salud mental, tanto en las atenciones de urgencia como en Atención Primaria y especialidad. Esto da cuenta de un aumento de las necesidades de salud mental de la población”, sostuvo el médico psiquiatra.

Esta mayor necesidad de apoyo también se refleja a nivel nacional. De acuerdo con los últimos antecedentes informados por el Ministerio de Salud, 12.559 personas en situación de riesgo de suicidio ingresaron al programa de salud mental, mientras que la línea *4141 atendió 46.885 llamadas y facilitó el ingreso de 7.252 personas a la red pública de salud.

Dentro de este escenario, existe un grupo que genera especial preocupación para los equipos de salud: las mujeres jóvenes.

“Nos preocupan particularmente las mujeres jóvenes, donde tenemos un grupo importante que ha presentado conductas autolesivas. Es una situación frente a la cual estamos atentos”, indicó Navia.

La observación refuerza la importancia de no minimizar el malestar emocional y favorecer el acceso oportuno a apoyo cuando una persona comienza a enfrentar dificultades.

Escuchar sin juzgar también es una forma de cuidar

Cuando alguien cercano atraviesa un momento difícil, es habitual sentir que no sabemos qué decir o cómo ayudar. Sin embargo, acompañar no significa solucionar el problema ni tener siempre la respuesta correcta.

Para el especialista, algo tan cotidiano como estar disponible para escuchar puede convertirse en un apoyo significativo.

“Estar disponible para escuchar sin juzgar ya es muy importante. No necesariamente tenemos que tener la solución al problema de otra persona, pero sí podemos convertirnos en un espacio seguro para alguien que está atravesando una situación compleja”, enfatizó.

¿Qué podemos hacer?

En este contexto, existen acciones cotidianas que pueden contribuir al cuidado de la salud mental propia y de quienes nos rodean:

  • Preguntar y escuchar: interesarse genuinamente por cómo se siente la otra persona y darle espacio para expresarse.
  • Evitar minimizar: frases como “no es para tanto”, “ya va a pasar” o comparar sus problemas con los de otras personas pueden dificultar que siga hablando de lo que siente.
  • Prestar atención a los cambios: alteraciones persistentes del sueño, irritabilidad, apatía, aislamiento, desconexión o dificultades de concentración merecen atención.
  • No intentar resolverlo todo: escuchar, acompañar y facilitar la búsqueda de apoyo puede ser más importante que encontrar una respuesta inmediata.
  • Buscar ayuda oportunamente: si el malestar persiste, aumenta o comienza a afectar significativamente la vida cotidiana, es importante solicitar orientación profesional.

Mirar más allá de lo evidente

El Mes de la Prevención del Suicidio representa también una oportunidad para hablar de salud mental de manera cotidiana, derribar prejuicios asociados a pedir ayuda y comprender que no siempre podemos saber cómo se siente una persona solamente por lo que vemos.

Alguien puede trabajar, cuidar a otros, mantener sus relaciones y continuar cumpliendo con sus responsabilidades mientras atraviesa un momento emocional difícil.

Por eso, mirar nuestra salud mental también significa prestar atención más allá de lo evidente. Preguntar cómo está alguien, escuchar su respuesta sin juzgar y estar disponible puede ayudar a construir un espacio seguro para hablar y, cuando sea necesario, buscar apoyo oportunamente.

Porque cumplir con todo no siempre significa estar bien.

 

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