Lo que comenzó como un proyecto desarrollado
por estudiantes de Arquitectura de la Universidad San Sebastián, hoy se
convirtió en una realidad para familias de la comuna de Santa Bárbara en la
Región del Biobío. Se trata de la Casa Colmena, una innovadora vivienda rural
construida en madera que combina diseño, sustentabilidad y calidad de vida para
sus futuros habitantes del comité Ruka Pewen.
El proyecto surgió tras obtener el primer lugar en el Concurso Vivienda Rural 2018, organizado por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo, junto a instituciones vinculadas al desarrollo de la construcción en madera. La propuesta se inspiró en la actividad apícola característica del sector y en la estructura de las colmenas, incorporando espacios pensados para fortalecer la vida familiar y adaptarse a las necesidades de las comunidades rurales.
La vivienda de madera de pino, contempla amplios espacios interiores y un diseño que aprovecha de mejor manera la luz natural. Cada casa considera alrededor de 76 metros cuadrados, con espacios comunes integrados que buscan favorecer la convivencia familiar.
Contempla un acceso desde una chiflonera, que es un tipo de hall de acceso que funcionará como un espacio de desconexión entre el trabajo y el área familiar, donde además las personas en épocas de lluvia, podrán dejar la ropa mojada y zapatos.
Al interior de la vivienda, en la parte central, hay un espacio abierto que une el living, comedor y cocina. Este es el sector que representa el estilo panal de abejas, que tiene por objetivo favorecer reuniones familiares. Además, incluye 2 dormitorios, un baño y logia.
La académica de Vinculación con el Medio de la Escuela de Arquitectura de la Universidad San Sebastián, Anita Jara, recordó que tras obtener el primer lugar, trabajamos junto a la entidad patrocinante PROCAS y con el apoyo de Corma.
Agregó que “la estructura de madera es muy importante porque apuesta por un material sustentable, con excelentes propiedades térmicas y sísmicas, además de todas las bondades que ofrece para una construcción más eficiente”.
Por su parte, la jefa del Departamento de Biomateriales de Corma, Débora Pino, explicó que “la Casa Colmena es un trabajo colaborativo público-privado y estamos muy contentos porque serán 16 familias beneficiadas con viviendas de madera, un material que destaca por sus propiedades térmicas, estructurales y de bienestar”.
Vecinos encantados
Los propios vecinos también destacan las
ventajas del diseño. Juan Márquez, presidente del Comité Ruka Pewen, valoró
especialmente la calidad constructiva y la luminosidad de las viviendas.
“El diseño es muy bonito y moderno. Lo que más me llamó la atención es la cantidad de madera que incorpora esta construcción. Se ve robusta y está hecha con madera tratada, lo que le entrega una mayor vida útil. Además, aprovecha muy bien la luz natural, por lo que también permitirá un ahorro de energía”, señaló.
Para Juana Dorila, una de las beneficiarias del proyecto en Santa Bárbara, recibir su nueva vivienda representa el cumplimiento de un anhelado sueño. “Me encanta la casa y es muy bonita. Estoy muy feliz. Nunca he tenido una casa así. Me gusta que sea de madera porque será más calentita y también me gusta mucho el diseño, especialmente la ventanita que está al frente”.
La historia de Casa Colmena demuestra cómo la colaboración entre universidades, sector público, organizaciones sociales y la industria puede transformarse en soluciones concretas para las comunidades, ya que el proyecto representa una nueva forma de construir en madera, poniendo en valor la identidad local, la sustentabilidad y el bienestar de las familias rurales.





Comentarios
Publicar un comentario