EXPERTO UCM COMENTA POSIBLES EFECTOS DEL FENÓMENO DEL NIÑO Y LLAMA A REFORZAR LA PREVENCIÓN EN EL MAULE
Quizás muchos se han preguntado
qué ocurre con las lluvias este año, con un otoño que se ha manifestado
particularmente seco, sobre todo, durante el mes de mayo. Lo que haría pensar
que estamos frente a una temporada con menos chubascos.
Sin embargo, el académico de la Universidad Católica del Maule, Dr. Gustavo Díaz Garrido explicó el comportamiento de los sistemas frontales para este año, anticipando un probable desenlace para la segunda parte del invierno, gracias al denominado ‘Fenómeno del Niño’.
Señalar que, este fenómeno meteorológico responde a un proceso de gran escala espacial, el cual se inicia en pleno océano producto de que se elevan las temperaturas en el mar. Cuando se sostienen esas altas temperaturas, aumenta la cantidad de vapor, generando más nubes. Las nubes se desplazan como masas de aire cálido que penetran en el continente. Una vez llegan a tierra se traducen en precipitación.
“Para este 2026 se espera el ‘Fenómeno del Niño’, pero en una versión mucho más intensa, que la gente comúnmente le llama el ‘Godzilla’ o el ‘Súper Niño’, y eso es básicamente porque las temperaturas que existen hoy en día en el océano son más altas, por lo tanto, están generando mayor vapor. Mayores masas de nubes, se desplazan hacia acá, hacia el continente, y se proyecta que eso se traduzca en mayor precipitación”, indicó.
Situación que hoy en día parecería insospechable, debido al escaso nivel de precipitación que se ha registrado en la región, pero que podría cambiar en los próximos meses. “Se proyecta que este fenómeno va a llegar más o menos en la segunda mitad del invierno, con masas de aire cálido y lluvias intensas en lugares específicos, sobre todo en la zona centro sur, y desplazándose del valle hacia la cordillera. Entonces, además de que vas a tener mucha agua en los valles por las lluvias, también va a llover en sectores precordilleranos donde debería nevar, activándose quebradas y, aumentando los caudales de ríos y niveles de lagos”, sostuvo.
Lo que posiblemente traiga consigo riesgos de inundaciones, debido a la intensidad con la que se puedan presentar estas precipitaciones. Aunque, el Dr. Gustavo Díaz fue enfático en señalar que esto se trata de expectativas y no una realidad garantizada: “Si es muy probable (el riesgo de inundación), pero también hay que ser responsables, uno habla de probabilidades a partir de lo que ya ha ocurrido en años anteriores”, recordando eventos pasados de características similares.
Respecto a lo anterior, el experto hace el llamado a la planificación para prevenir de buena forma estos sistemas frontales, “hay que tener una planificación, y no tan solo para este año, sino que un plan de aquí en adelante. Según las proyecciones vamos a estar con estas fluctuaciones, donde vamos a tener años más secos, años más lluviosos, y hay que hacer los cambios y ajustes que ello implique para resguardar la infraestructura y a la comunidad”, comentó.
Esto se traduce en limpieza de canales, principalmente, a fin de que el agua pueda circular con total normalidad, así lo señala el académico UCM, considerando la alta conectividad hidrológica artificial que posee la ciudad de Talca. “Hay que tener en cuenta primero la limpieza de canales y quebradas. Estos son lugares donde el agua debería fluir, no estancarse y desbordarse”, consignó.
“Otra cosa más a largo plazo sería que la municipalidad revisara su plan regulador cada cierto tiempo, para poder establecer zonas seguras en las que se pueda construir. Talca es una ciudad que se caracteriza por tener una red de canales que atraviesa la ciudad, ahí hay otra tarea, estos canales pueden ser súper útiles para dirigir y evacuar el agua hacia cauces periféricos de mayor envergadura. Si lo miramos estratégicamente, y con la debida planificación, puede ser una ventaja contar con esta red”, argumentó.
Aunque el panorama actual no refleje la magnitud de lo que podría venir, las proyecciones apuntan a que la segunda mitad del invierno podría estar marcada por precipitaciones más intensas de lo habitual en la Región del Maule. Frente a este escenario, el llamado de los expertos es a la prevención y la planificación, entendiendo que fenómenos como El Niño forman parte de una realidad climática cada vez más variable, donde anticiparse y adaptar la infraestructura será clave para reducir riesgos y aprovechar de mejor manera los recursos hídricos.

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