La denominada estacionalidad del empleo es un fenómeno habitual en
regiones con una fuerte presencia agrícola. Durante los meses de verano y
comienzos de otoño aumenta la demanda de trabajadores para labores de cosecha,
packing y exportación de frutas. Sin embargo, una vez finalizada esta
temporada, muchos de esos puestos de trabajo temporales desaparecen, generando
una disminución en los niveles de ocupación.
De acuerdo con el reporte mensual, la cantidad de personas ocupadas en
el Maule disminuyó de 526,9 mil a 521,2 mil en un año, lo que representa una
baja de 1,1%. Asimismo, los trabajadores asalariados del sector privado pasaron
de 326 mil a 313,8 mil personas, equivalente a una caída de 4,0%.
Uno de los sectores más afectados fue Agricultura, Ganadería,
Silvicultura y Pesca, que registró una disminución de 14.600 ocupados en doce
meses, lo que equivale a una caída de 13,9%.
Dado el peso histórico que tiene la agricultura en la economía
regional, este sector aparece como uno de los principales factores que explican
el comportamiento del mercado laboral maulino durante este período.
Al respecto, la directora del Observatorio Laboral del Maule, Irma
Carrasco, señaló que “vemos que las cifras reflejan una combinación de factores
estacionales propios de la economía maulina, especialmente la finalización de
la temporada agrícola, junto con señales de desaceleración en la contratación
privada formal”.
No obstante, la especialista destacó que también existen indicadores
positivos. Entre ellos, el crecimiento de sectores dinámicos como salud y
servicios administrativos y de apoyo, y el aumento de las remuneraciones
reales.
“El desafío sigue siendo diversificar la matriz productiva regional
para reducir la dependencia de sectores altamente estacionales y generar
empleos más estables durante todo el año”, afirmó.
En esa línea, el sector de salud y asistencia social registró un
aumento de 31,3% en el número de ocupados durante los últimos doce meses.
También destacaron los servicios administrativos, con un crecimiento de 66,9%,
y el grupo ocupacional de profesionales científicos e intelectuales, que
aumentó 16,1%.
Por su parte, el seremi del Trabajo y Previsión Social del Maule, Ervin
Castillo, indicó que “si bien las cifras generan preocupación, parte de este
comportamiento responde a factores estructurales del mercado laboral maulino,
donde la estacionalidad agrícola suele provocar una reducción de puestos de
trabajo durante el invierno, fenómeno que se suma a un menor dinamismo en la
creación de empleo formal a nivel nacional”, expresó.
“Como Seremia nos preocupa especialmente el alto desempleo femenino,
particularmente en el segmento de mujeres jóvenes. Esperamos seguir avanzando
junto con el plano nacional a través de diversas disposiciones normativas en
tramitación en el Congreso, junto con el trabajo que emerge desde la Mesa de
Reactivación Laboral que se sumarán a las estrategias de carácter regional
junto a distintas instituciones que constantemente colaboran para revertir
estas cifras”, afirmó al Seremi del Trabajo.
Otros indicadores muestran una disminución de 1,2 puntos porcentuales
en la tasa de ocupación y de 0,2 puntos en la participación laboral. A ello se
suma una tasa de informalidad de 32,7%, una de las más altas del país, lo que
continúa representando un desafío para la generación de empleos formales y de
mayor estabilidad para las y los trabajadores de la región.


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