DEL CULTIVO MANUAL A LA MECANIZACIÓN: PROYECTO APOYADO POR FIA BUSCA TRANSFORMAR LA PRODUCCIÓN DE AMARANTO EN EL MAULE

 


Avanzar hacia una producción de amaranto más eficiente, competitiva y adaptada a las necesidades de los agricultores es el desafío central del proyecto “Tecnificación de la producción de amaranto (Amaranthus spp.) como camino hacia su desarrollo integral en la cadena agroalimentaria nacional”, proyecto que busca abordar una de las principales barreras que ha limitado la expansión de este cultivo en Chile: su alta dependencia de labores manuales durante etapas como la siembra, el raleo y la cosecha. Esta condición eleva los costos de producción y dificulta que el amaranto pueda consolidarse como una alternativa atractiva para la Agricultura Familiar Campesina (AFC) y para las empresas interesadas en incorporarlo como materia prima.

Para enfrentar este desafío, la iniciativa está desarrollando y validando un paquete tecnológico orientado a la tecnificación y mecanización del cultivo. El trabajo incluye la evaluación de distintos genotipos, la mecanización de la siembra y la optimización de manejos agronómicos que permitan obtener plantas de menor altura, con menos ramificaciones y panojas más adecuadas para una futura cosecha mecanizada.

“Si bien el amaranto ya está establecido como cultivo, su masificación se ha visto limitada por la alta dependencia de mano de obra y los costos de producción. Este proyecto busca desarrollar una solución tecnológica que permita mecanizar sus principales labores, reducir costos y aumentar su rentabilidad hasta en un 30%, transformándolo en una alternativa viable para la Agricultura Familiar Campesina del Maule”, señaló Florence Pelissou, ejecutiva de innovación agraria de FIA.

Ensayos para seleccionar el mejor sistema productivo

Actualmente, el proyecto se encuentra avanzando en la evaluación de ensayos experimentales establecidos en la Región del Maule, donde se estudia el comportamiento de distintos genotipos y densidades de siembra bajo condiciones productivas reales.

En una de sus unidades experimentales, ubicada en la comuna de Linares, el equipo trabaja en la cosecha y análisis de ensayos que permitirán identificar las plantas con mejores características para la mecanización. Entre los aspectos evaluados se encuentran la altura, la estabilidad de las plantas, el rendimiento, la estructura de la panoja y el índice de cosecha, indicador que relaciona la producción de grano con la biomasa total de la planta.

Los resultados obtenidos durante esta etapa serán fundamentales para seleccionar el genotipo y el manejo agronómico que avanzarán a las próximas temporadas de validación. La meta es desarrollar un sistema productivo que facilite las labores agrícolas, reduzca la necesidad de raleo manual y permita avanzar hacia la mecanización de la cosecha.

Este trabajo resulta especialmente relevante considerando el potencial del amaranto como cultivo de diversificación productiva. Se trata de un grano de alto valor nutricional, con posibilidades de incorporación en distintos productos agroalimentarios y con características que podrían favorecer su adaptación a territorios que enfrentan restricciones hídricas y otros efectos asociados al cambio climático.

"Nuestro objetivo es generar una solución tecnológica que permita hacer del amaranto un cultivo más eficiente y competitivo para los agricultores. La mecanización de labores como la siembra y la cosecha no solo contribuirá a reducir costos y requerimientos de mano de obra, sino que también facilitará la incorporación de este cultivo en sistemas productivos de mayor escala, fortaleciendo su potencial como alternativa de diversificación agrícola para la Región del Maule y otras zonas del país", señaló Gustavo Gómez, gerente general de Agronova Chile.

“El amaranto reúne características nutricionales y agronómicas que lo convierten en una especie de gran interés para Chile, tanto por su potencial para diversificar la agricultura nacional como por su contribución al desarrollo de alimentos más saludables y sistemas productivos mejor adaptados a escenarios de cambio climático. Sin embargo, para avanzar hacia una producción comercial más competitiva, es fundamental desarrollar sistemas de cultivo adaptados a la mecanización”, señaló la Dra. Cecilia Baginsky, académica de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de Chile.

La especialista agregó que “desde la Universidad de Chile hemos trabajado durante años en la evaluación de genotipos y estrategias de manejo agronómico, y hoy buscamos generar información científica aplicada que permita mejorar la eficiencia productiva, reducir las brechas tecnológicas del cultivo y respaldar su adopción a mayor escala. En este sentido, este proyecto es especialmente relevante, porque permite avanzar en la tecnificación del amaranto y acercarlo a una producción más eficiente, rentable y transferible a los agricultores”.

Innovación colaborativa para fortalecer la cadena del amaranto

La iniciativa destaca también por la articulación de actores públicos, privados, académicos y productivos que participan en el desarrollo de una cadena de valor para el amaranto.

Agronova Chile SpA ejecuta el proyecto junto a la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de Chile, institución que aporta conocimiento especializado clave sobre la especie y experiencia en la evaluación de genotipos y manejos agronómicos. A este trabajo se suman la Cooperativa de Pequeños Productores de Linares, la Cooperativa Brotar, INDAP Maule y la Corporación Educacional de la Sociedad Nacional de Agricultura, además del interés manifestado por distintas empresas de la agroindustria.

Esta colaboración permitirá que los resultados del proyecto no solo se concentren en el desarrollo agronómico del cultivo, sino también en su futura adopción por parte de productores y en su incorporación a nuevos procesos agroindustriales.

Comentarios