Los incendios forestales “Cajón de Pejerrey” en la comuna de
Linares y “El Bosque” en Parral continúan activos en la Región del Maule,
enfrentando serias complicaciones debido a su ubicación en zonas de alta
cordillera, donde la topografía ha dificultado el combate terrestre.
Así lo informó el jefe del Departamento de Protección Contra
Incendios Forestales (Deprif) de Conaf Maule, Marcelo Rodríguez, quien explicó
que el combate ha debido realizarse principalmente por vía aérea, debido a la
imposibilidad de acceso a los focos activos en sectores de gran altitud.
“Cajón de Pejerrey” – Linares
El incendio en el sector Cajón de Pejerrey registra una
afectación de 1.060 hectáreas y se encuentra contenido desde las 18:00 horas
del viernes 27 de febrero.
Rodríguez detalló que durante el fin de semana el siniestro
“ha mantenido una línea”, sin aumentar la superficie afectada.
“Esperamos que esta condición climática nos permita seguir
enfriando posibles puntos calientes o puntos de riesgo, para que prontamente
tengamos control y extinción”, señaló.
Agregó que se mantendrán brigadas y medios aéreos en
monitoreo constante, fortaleciendo líneas de contención y disminuyendo riesgos.
Durante el combate de este incendio se registraron tres
brigadistas lesionados, pertenecientes a las brigadas Maqui 6 y Maqui 15 de
Conaf.
“El Bosque” – Parral
Más complejo es el escenario del incendio “El Bosque”, en la
comuna de Parral, que acumula 3.821 hectáreas quemadas.
Según explicó Rodríguez, la propagación ha seguido una línea
noreste, avanzando hacia altas cumbres, lo que ha impedido el ingreso de
contingente terrestre.
“Nos ha sido muy difícil entrar con nuestro contingente
terrestre”, indicó.
Actualmente, el fuego presenta un descenso hacia sectores de
secano, lo que ha permitido que brigadas puedan intervenir en algunas
quebradas, fortaleciendo líneas de contención. La expectativa es lograr su
contención durante la presente semana.
Complejidades operativas
Las condiciones geográficas y atmosféricas han sido
determinantes en la dificultad del combate. En sectores de gran altitud, las
brigadas no pueden acceder directamente a los focos activos.
Además, la dinámica de los vientos complica las labores:
Durante el día, corrientes hacia Argentina empujan humo y
fuego hacia la cordillera.
En la madrugada, vientos del este —similares al puelche—
encajonan el humo, reduciendo visibilidad y retrasando el inicio del combate
aéreo.
En este contexto, el trabajo debe coordinar permanentemente
brigadas terrestres y medios aéreos, siendo este último fundamental para
avanzar en la contención.
Las autoridades mantienen monitoreo permanente en ambas
emergencias, reforzando recursos para evitar nuevos avances del fuego en la
zona cordillerana del Maule.
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