CAMPAÑA DE VACUNACIÓN CONTRA INFLUENZA Y COVID-19 SE ADELANTA EN CHILE PARA ENFRENTAR TEMPORADA DE VIRUS RESPIRATORIOS

 


 

Con el objetivo de preparar a la población antes del aumento de enfermedades respiratorias que suele registrarse durante los meses de otoño e invierno, el Ministerio de Salud inició de manera anticipada la campaña de vacunación 2026 contra influenza y Covid-19 en todo el país.

La directora del Departamento de Salud Pública de la Universidad de Talca, Érika Retamal, explicó que el adelanto de la campaña busca asegurar que el programa de inmunización quede implementado oportunamente, considerando también los cambios administrativos que se aproximan en la conducción del sistema sanitario.

“Esto responde a la necesidad de dejar encaminado este nuevo proceso de vacunación considerando el próximo cambio de autoridad”, señaló la especialista.

La epidemióloga agregó que la decisión también se sustenta en el escenario observado en el hemisferio norte, donde durante los últimos meses se registró una alta circulación del virus de la influenza, lo que permite anticipar un panorama similar para Chile en los próximos meses.

“En la medida que la población se adelante y esté protegida, podremos cortar las cadenas de transmisión y mejorar la respuesta del sistema sanitario chileno para evitar un posible colapso”, enfatizó Retamal.

Estrategia de inmunización

Junto con las vacunas contra influenza y Covid-19, el sistema de salud mantiene otras estrategias preventivas, entre ellas la inmunización contra Bordetella pertussis (coqueluche) para mujeres embarazadas y la vacunación universal contra el virus sincicial respiratorio.

Según la especialista, esta última medida ha tenido resultados positivos, ya que durante los últimos dos inviernos no se registraron muertes pediátricas asociadas a este virus, lo que refleja el impacto de la estrategia preventiva.

Grupos prioritarios

La campaña está dirigida principalmente a los grupos con mayor riesgo de presentar complicaciones frente a virus respiratorios. Entre ellos se encuentran:

Personas mayores

Niños hasta quinto básico

Profesores y trabajadores de la educación

Mujeres embarazadas

Cuidadores de personas dependientes

Personal de salud

Pacientes con enfermedades crónicas o inmunodepresión

Además, se incluye al personal avícola, ya que en este caso la influenza se considera una enfermedad profesional.

Finalmente, la académica recalcó que vacunarse no solo protege a la persona que recibe la dosis, sino también a la comunidad.

“El acto de vacunarse es un proceso de cuidado colectivo. Cuando quienes podemos hacerlo nos vacunamos, también protegemos a quienes no pueden acceder a la inmunización. Eso es lo que conocemos como inmunidad de rebaño”, explicó.

La especialista recordó que la vacunación debe complementarse con medidas de autocuidado, como el lavado frecuente de manos y el uso de mascarilla ante síntomas respiratorios, prácticas que —según indicó— deberían formar parte de la cultura sanitaria cotidiana.

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