EL PELIGRO INVISIBLE DE LOS RÍOS: SERVICIO DE SALUD MAULE REFUERZA LLAMADO A PREVENIR ACCIDENTES POR INMERSIÓN EN EL MAULE

 




Con el aumento de las temperaturas y la masiva concurrencia de familias a ríos y balnearios naturales durante el verano, el Servicio de Salud Maule reforzó el llamado a extremar las medidas de prevención frente a los accidentes por inmersión, emergencias que cada temporada movilizan a los equipos de rescate y que pueden tener consecuencias graves e incluso fatales.

Desde la red de urgencia se advierte que los ríos presentan riesgos mayores a los que comúnmente percibe la comunidad, incluso en sectores tradicionalmente considerados seguros. Así lo explicó Sara Leal Sánchez, Encargada de Calidad y Formación Continua del SAMU Maule, quien señaló que, a diferencia del mar, los ríos son entornos dinámicos y cambiantes. “El caudal puede aumentar o disminuir por deshielos, lluvias en cordillera o aperturas de compuertas, incluso en días soleados, lo que modifica constantemente las condiciones de seguridad”, indicó.

La profesional detalló que estos cambios generan corrientes subterráneas, remolinos, pozones profundos y desniveles bruscos que no siempre son visibles desde la superficie. A ello se suma la baja temperatura del agua, capaz de provocar calambres o shock térmico incluso en personas que saben nadar. “Muchos sectores tradicionales ya no son seguros, porque el fondo del río se modifica año a año. En ríos, lo que ayer fue seguro, hoy puede no serlo”, advirtió.

Conductas de riesgo que se repiten
Según la experiencia del SAMU Maule, una parte importante de los accidentes por inmersión está asociada a conductas de riesgo evitables. Entre las más frecuentes se encuentran:

·         Ingresar al agua bajo consumo de alcohol o drogas, lo que disminuye los reflejos y la percepción del peligro.

·         Bañarse en sectores no habilitados, sin conocer la profundidad ni la fuerza de la corriente.

·         Realizar saltos desde rocas, árboles o puentes, conocidos como “piqueros”, sin evaluar el fondo.

·         Sobreestimar la capacidad de nado, especialmente en ríos con corriente.

·         No utilizar elementos de seguridad, como chalecos salvavidas en actividades recreativas con flotadores o kayak.

 

Niños, niñas y adolescentes: supervisión activa y permanente

En el caso de menores de edad, uno de los principales factores de riesgo es la supervisión pasiva por parte de adultos. “El adulto está presente, pero no atento: conversando, usando el celular o confiando en que el niño sabe nadar. En ríos, bastan segundos para que un niño sea arrastrado por la corriente”, explicó Sara Leal Sánchez.

Entre los errores más frecuentes se encuentra permitir que niños se bañen sin un adulto dentro del agua o a distancia inmediata, creer que flotadores o cámaras reemplazan la vigilancia y perder el control en grupos numerosos. Por ello, la recomendación es mantener una supervisión activa, permanente y exclusiva, siempre a distancia no mayor a un brazo.

¿Qué hacer ante una emergencia en un río?

Ante una situación de riesgo, el llamado es a avisar de inmediato a los números de emergencia 131, 133 o 132, entregando una ubicación lo más clara posible. Mientras llega la ayuda especializada, se debe mantener contacto visual con la persona afectada y no perderla de vista.

El rescate debe intentarse solo desde tierra, utilizando elementos de alcance como cuerdas, palos o ropa extendida. Si la persona logra salir del agua, es fundamental abrigarla y vigilar su respiración. “No se debe lanzarse al agua sin entrenamiento, porque quien intenta ayudar puede convertirse en una segunda víctima”, enfatizó la profesional.

Recomendaciones para un verano seguro

Para reducir el riesgo de accidentes por inmersión, desde el Servicio de Salud Maule se recomienda:

  • Preferir balnearios habilitados o sectores conocidos por autoridades locales.
  • Evitar ríos después de lluvias o en días de altas temperaturas, cuando aumenta el deshielo.
  • Nunca ingresar al agua bajo consumo de alcohol o drogas.
  • Mantener supervisión activa y permanente de niños y niñas, siempre a distancia no mayor de un brazo.
  • No saltar desde altura ni ingresar a pozones desconocidos.
  • Utilizar chaleco salvavidas en actividades recreativas acuáticas.
  • Informar siempre a terceros el lugar que se visitará y evitar acudir solo.

“Disfrutar de la naturaleza es posible, pero solo si se hace con respeto, responsabilidad y prevención”, concluyó Sara Leal Sánchez, Encargada de Calidad y Formación Continua del SAMU Maule.

Desde el Servicio de Salud Maule reiteraron el llamado a la comunidad a informarse antes de acudir a ríos y balnearios naturales, adoptar conductas responsables y priorizar siempre la seguridad personal y familiar, especialmente en el caso de niños, niñas y adolescentes.

 

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