UCM IMPULSA INNOVACIÓN PARA TRANSFORMAR RESIDUOS AGROFRUTÍCOLAS EN BIOETANOL

 



Transformar toneladas de frutas y verduras que actualmente son desechadas en una nueva fuente de energía es el desafío que se propuso María Fernanda Trejos, estudiante tesista de Ingeniería en Biotecnología de la Universidad Católica del Maule (UCM), quien junto al investigador y académico Dr. Rodrigo Morales Vera impulsa BioFuelSolutions, proyecto recientemente adjudicado en el Concurso VIU 2026 (26P0128) de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID).

La iniciativa obtuvo el sexto lugar a nivel nacional y apunta a valorizar residuos generados por la actividad agrofrutícola, especialmente aquellos provenientes de centros de distribución como la Macroferia de Talca y Agroindustrias para convertirlos mediante procesos biotecnológicos en bioetanol. La propuesta busca avanzar desde una problemática ambiental hacia un bioproducto que pueda ser aprovechado productivamente.

"Esta investigación nace por las cantidades de residuos que desecha la agroindustria y también por lo que ocurre en la Macroferia de Talca, uno de los principales centros regionales de distribución de frutas y verduras. Muchos de esos residuos no se valorizan, por lo que decidimos trabajar para convertirlos en bioetanol", explicó María Fernanda Trejos.

La estudiante UCM proyecta que la solución pueda comenzar su desarrollo en el Maule, considerando el fuerte componente agrícola de la región, para posteriormente avanzar hacia otros territorios del país. "Estamos muy contentos por este apoyo y con muchas expectativas de seguir haciendo crecer esta investigación. La idea es valorizar aquello que hoy se desecha y transformarlo en algo que pueda ingresar nuevamente a una cadena productiva, aportando a la economía circular", agregó.

De residuo a bioproducto

El Dr. Rodrigo Morales Vera, investigador del Laboratorio de Bioconversión y Biomateriales (CENBIO) UCM y tutor de la estudiante, destacó que una de las fortalezas de la propuesta está precisamente en aprovechar recursos disponibles en el territorio para desarrollar soluciones con potencial de aplicación local.

"Es muy interesante la transformación de residuos orgánicos locales para generar una solución local. Estamos hablando de una alternativa sostenible para valorizar residuos y obtener un insumo que eventualmente pueda ser utilizado por pymes, por ejemplo, en aplicaciones relacionadas con energía o desinfección", explicó.

El investigador agregó que la disponibilidad de residuos hortofrutícolas en distintas regiones del centro-sur abre posibilidades de escalamiento. El concepto detrás de este proceso es el de biorrefinería, que permite aprovechar biomasa residual para transformarla en productos de interés y generar nuevas cadenas de valor.

"Muchos de estos residuos están subvalorizados e incluso terminan en rellenos sanitarios. Se pueden generar polos de conversión para producir etanol u otros productos. Utilizamos biomasa residual para transformarla en un bioproducto y eso claramente puede ser replicado en otros territorios con características similares", sostuvo Morales.

Para el académico, además del financiamiento, resulta clave profundizar la articulación entre universidades, instituciones públicas y sector privado. "La articulación puede generar soluciones específicas a problemáticas que actualmente nos afectan a todos. El financiamiento a la ciencia debe seguir aumentando, porque desde la ciencia también surgen las soluciones", afirmó.

Impulsar innovación desde las universidades

Desde la Dirección de Innovación, Desarrollo y Transferencia Tecnológica (DIDTT) de la Vicerrectoría de Investigación y Postgrado UCM valoraron la adjudicación y el respaldo que entrega ANID a estudiantes que buscan llevar resultados de investigación hacia soluciones con impacto.

"Felicitamos a María Fernanda por esta importante adjudicación y también al Dr. Rodrigo Morales por el acompañamiento y trabajo que ha permitido proyectar esta investigación hacia una solución con potencial de impacto. Agradecemos especialmente a ANID por generar instrumentos como el VIU, que entregan a nuestros estudiantes la posibilidad de avanzar desde una idea y un resultado científico hacia propuestas innovadoras capaces de responder a desafíos concretos de los territorios", señaló Fabiola Loyola, directora de Innovación, Desarrollo y Transferencia Tecnológica de la VRIP UCM.

"Hemos venido impulsando de manera sostenida para instalar una cultura de innovación y emprendimiento entre nuestros estudiantes. Hoy vemos un interés creciente por transformar sus investigaciones, tesis e ideas en soluciones que puedan generar impacto, lo que se expresa tanto en una mayor participación en nuestras actividades como en el incremento de postulaciones efectivas a las distintas convocatorias", destacó Soraya Castro, Gestora Tecnológica I+D+i+e de la Unidad de Emprendimiento Innovador de la DIDTT UCM.

La adjudicación de BioFuelSolutions se suma a una trayectoria institucional que busca fortalecer el paso desde el laboratorio hacia la sociedad y el sector productivo. Entre los hitos recientes se encuentra la creación de las primeras Empresas de Base Científico-Tecnológica de la UCM: NATPOL, orientada al desarrollo de soluciones medioambientales y economía circular a partir de tecnologías generadas en la Universidad, y Southerly Technologies for Foods, enfocada en biotecnología para disminuir pérdidas en la industria alimentaria. Esta última ha desarrollado una tecnología que logró reducir en un 71% la pudrición de uvas en pruebas de exportación.

A ello se suma el programa "Motívate y Emprende", impulsado por la DIDTT UCM para acompañar a estudiantes, académicos e investigadores en la transformación de resultados de investigación en emprendimientos científico-tecnológicos, fortaleciendo capacidades en innovación, propiedad intelectual, modelos de negocio y transferencia tecnológica.

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