“EL CHINCOLITO” Y MIRTHA ITURRA: DOS TRAYECTORIAS CON RAÍCES EN EL MAULE RECONOCIDAS CON EL PREMIO MARGOT LOYOLA PALACIOS 2026







El destacado poeta popular, Luis Ortúzar Araya, y la folclorista Mirtha Iturra Bernales, fueron dos de las cuatro personas reconocidas este año con el Premio a la Trayectoria Nacional en Cultura Tradicional.

Dos de las cuatro personas reconocidas este año con el Premio a la Trayectoria Nacional en Cultura Tradicional Margot Loyola Palacios 2026 tienen raíces en la Región del Maule. El poeta popular y cantor a lo humano y lo divino, Luis Hernán Ortúzar Araya, “El Chincolito”, y la folclorista y cantora Mirtha Lidia Iturra Bernales, recibieron este martes el galardón en una ceremonia realizada en el Salón Montt Varas del Palacio de La Moneda, encabezada por el ministro de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Francisco Undurraga, y la Primera Dama María Pía Adriazola.

La entrega se desarrolló en el marco del Día Nacional de la Cultura Tradicional y Popular, que se conmemora cada 15 de septiembre, coincidiendo con el natalicio de la maestra maulina Margot Loyola. El premio, que este 2026 llega a su undécima versión, reconoce a personas o agrupaciones cuya trayectoria en la creación, formación o investigación enriquece la cultura tradicional y el patrimonio cultural inmaterial de Chile.

“Es un orgullo para el Maule que dos de las cuatro trayectorias reconocidas este año tengan raíces en nuestra región. Luis Ortúzar, nuestro querido Chincolito, y Mirtha Iturra representan una vida ligada a la cultura tradicional, a la poesía popular, al canto y a los saberes que forman parte de nuestra identidad. Este premio reconoce sus historias y, al mismo tiempo, pone en valor a una región profundamente vinculada a la cultura campesina y popular, donde estos conocimientos y expresiones se han transmitido de generación en generación”, puntualizó el seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Pablo Amaro.

Reconocidos

“El Chincolito” es cantor a lo poeta desde los ocho años y a lo largo de su trayectoria ha formado a nuevas generaciones en distintas comunas del Maule. A su oficio como poeta popular suma un profundo conocimiento de las labores campesinas, entre ellas, la crianza de animales, la siembra a la antigua usanza, el trabajo en mimbre y la producción artesanal de carbón.

“Brindaré como poeta, usando mi maestría. Para aprender poesía yo mantengo la receta, para que descubran la veta desde dónde el verso crece y cómo se fortalece la raíz de tradición, y entregar de corazón lo que al pueblo pertenece”, expresó Luis Ortúzar. Y, sobre el significado de recibir este premio, agregó: “Para mí es mucho, porque desde aquí le puedo decir a aquel campesino, a aquella campesina, a aquel niño, a aquel anciano, que esto es de ellos, no es mío. Yo lo recibo, pero es de todos. Así que para ellos este premio, para ellos esta alegría. ¡Y sigamos trabajando juntos, cabritos!”. Su postulación fue presentada por el gestor cultural y aprendiz de canto a lo poeta, Nicolás Inostroza.

Mirtha Iturra comenzó a cantar a los 12 años, vinculada al mundo campesino y del rodeo chileno. En más de cinco décadas de trayectoria ha reunido un repertorio cercano a las 800 cuecas y tonadas, muchas recopiladas de cultores tradicionales y otras de su propia autoría. Además, integró agrupaciones como Espiga, Pahueldún y Tres para el Folclore. Su postulación fue presentada por la Agrupación de Folcloristas de Puente Alto (RM), comuna en la que actualmente reside.

“Yo nací en Constitución y tengo la fortuna de ser una maulina de corazón. Aprendí mis primeros pasos en la guitarra y en la música con maestras y maestros de allá, especialmente con mi abuela Filomena, de la localidad de Pahuil, entre Chanco y Cauquenes. Después me vine a Santiago, que me ha dado todo lo que soy, pero mi raíz es de allá, del Maule, y nunca voy a olvidar que ahí aprendí mis primeros sones en la guitarra. Gracias a la enseñanza de esas maestras soy lo que soy hoy día”, expresó.

En la ceremonia también estuvo presente el subsecretario del Patrimonio Cultural, Emilio De la Cerda; el subsecretario de las Culturas y las Artes, Carlos Lobos; y el director (s) del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, Manuel Marín. Participó además el profesor Osvaldo Cádiz, compañero de vida de Margot Loyola e integrante del jurado que definió a las personas ganadoras.

“El Premio a la Trayectoria Nacional en Cultura Tradicional Margot Loyola Palacios no reconoce solamente una expresión de nuestra cultura. Reconoce a las personas que hacen posible que esas expresiones sigan vivas. Hoy, los cuatro galardonados nos permiten constatar la diversidad expresiva de Chile”, señaló el ministro Undurraga.

Cuatro trayectorias reconocidas

Junto a Luis Hernán Ortúzar y Mirtha Iturra, recibieron el Premio Margot Loyola Palacios 2026 el director y compositor de banda de bronces, Guillermo Contreras Maldonado, y la Nua y maestra de la tradición oral rapa nui, María Elena Hotus.

Guillermo Contreras dirige desde 1985 la Banda Wiracocha de Iquique, para la que además compone repertorio original desde 1987. Son cerca de cuatro décadas formando músicos en torno a las bandas de bronces que acompañan las festividades religiosas del norte de Chile.

María Elena Hotus, Nua del pueblo rapa nui, lleva más de sesenta años recopilando e interpretando los cantos ancestrales conocidos como riu, casi cincuenta de ellos junto a Papá Kiko. Desde los años noventa ha participado en registros discográficos, investigaciones y procesos de formación comunitaria orientados a salvaguardar el patrimonio oral de la isla.

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