CÓMO DESCANSAR REALMENTE EN VERANO: ESPECIALISTA EN NEUROCIENCIA E INTELIGENCIA EMOCIONAL ENTREGA CLAVES PARA PADRES Y NIÑOS





Especialista en inteligencia emocional y neurociencia advierte que las vacaciones no deben ser sinónimo de desorden total ni sobreexigencia, sino de equilibrio, flexibilidad y recuperación integral del cuerpo y la mente.

Con la llegada del verano y las vacaciones escolares, muchas familias buscan “desconectarse” del año académico y laboral. Sin embargo, descansar de verdad va mucho más allá de no ir al colegio o salir de vacaciones. Así lo explica Joaquín Pincheira, periodista, coach, escritor y especialista en inteligencia emocional y neurociencia, quien enfatiza que el descanso cumple un rol clave en el desarrollo físico, emocional y cognitivo, tanto en adultos como en niños.

“El descanso adecuado es fundamental para los procesos de memoria y aprendizaje, el equilibrio del sistema hormonal, el fortalecimiento del sistema inmunológico, el crecimiento y reparación de tejidos y la reparación celular. No se trata solo de dormir más, sino de recuperar el equilibrio del organismo”, señala el especialista.

Según Pincheira, la clave está en buscar balance en los hábitos y desarrollar la capacidad de adaptarse a los imprevistos, entendiendo que no todas las personas descansan de la misma manera.

“Es importante relajarse y permitir que los horarios sean más flexibles para dormir, comer y realizar actividades variadas. Hay personas que descansan saliendo de noche y levantándose más tarde, y otras que prefieren madrugar y aprovechar el día. Lo importante es buscar equilibrio, acuerdos familiares y moderación”, explica.

Recomendaciones clave para adultos durante el verano

Desde una mirada integral y alineada con un mejor Estilo de Vida, el especialista propone:

     Dormir entre 7 y 9 horas diarias, incorporando siestas cortas de hasta 30 minutos, sin interferir con el sueño nocturno.

     Mantener una alimentación balanceada, incorporando frutas y verduras frescas, evitando excesos diarios.

     Hidratarse adecuadamente, especialmente en días de calor.

     Realizar actividad física moderada, como caminar o practicar actividades que generen disfrute.

     Cuidar el bienestar emocional, manejar el estrés y evitar el consumo excesivo de alcohol u otras sustancias.

“Cuando estos hábitos se sostienen durante el año, no solo mejoran el descanso en vacaciones, sino que contribuyen a un bienestar general permanente”, destaca Pincheira.

Además, subraya un punto clave: para descansar realmente, es necesario dejar de trabajar durante las vacaciones, respetando los tiempos de desconexión.

En el caso de niños y niñas, el especialista enfatiza que el descanso no implica llenar la agenda de actividades, sino equilibrar el juego, el movimiento y la calma, evitando la sobreestimulación, especialmente de pantallas.

“Para que los niños descansen de verdad, necesitan tiempo para jugar libremente, aburrirse, dormir bien y reconectar con su familia, la naturaleza y consigo mismos”, explica.

Entre las principales recomendaciones para las familias, destaca:

Equilibrio entre actividad y descanso

     Actividades al aire libre: paseos, juegos en parques o patios.

     Juegos creativos: juegos de mesa, rompecabezas, dibujo, construcción y uso de materiales reciclados.

     Tiempo de quietud: momentos para leer, descansar o simplemente no hacer nada.

Rutinas flexibles y sueño de calidad

     Horarios más relajados, pero sin cambios extremos que dificulten el retorno a clases.

     Rituales de sueño: baño tibio, lectura, música suave o cuentos.

     Limitar el uso de pantallas y fomentar alternativas offline.

Conexión familiar y emocional

     Actividades compartidas simples: leer juntos, conversar, hacer manualidades o visitas culturales.

     Fomentar la lectura por placer, no como obligación.

     Espacios de introspección para que los niños reconozcan emociones y pensamientos.

Evitar la sobreprogramación

     Priorizar el descanso por sobre la agenda llena.

     No buscar grandes planes: el juego espontáneo es suficiente.

     Permitir el aburrimiento como motor de la imaginación y la creatividad.

“Descansar bien en verano no es perder el tiempo, es invertir en salud, aprendizaje y bienestar futuro, tanto para los niños como para los adultos”, concluye.

Finalmente, Joaquín Pincheira enfatiza que las vacaciones son una oportunidad para recuperar energía física, mental y emocional, sentando bases saludables para el resto del año.

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