}La Facultad de Medicina
de la Universidad Católica del Maule (UCM) reunió a especialistas en medicina,
derecho y teología para reflexionar sobre la eutanasia y sus implicancias en el
contexto actual en Chile. El decano, Dr. Iván Castillo Montesinos, destacó la
relevancia del seminario al coincidir con el avance de la tramitación
legislativa en el Congreso, señalando que “no se trata solo de un debate
técnico, sino de un cambio profundo en cómo entendemos la vida, la muerte y la
sociedad”, dijo.
En la jornada, el abogado
y académico Dr. Luis Silva subrayó la complejidad del tema desde la perspectiva
jurídica, advirtiendo que “legalizar la eutanasia significa introducir una
nueva excepción al derecho a la vida, un pilar fundamental de nuestra convivencia
social”.
“Estoy convencido de que
la legalización de la eutanasia es un paso más en el debilitamiento de este
pilar, de nuestra organización social, insisto. No es sólo jurídica, no es sólo
política, es social, cultural”, agregó Silva.
Desde la medicina, el Dr.
Raimundo Correa resaltó que el cuidado de las personas al final de la vida
constituye un derecho humano y que “la muerte digna no se reduce a interrumpir
la vida, sino que se alcanza mediante una atención multidisciplinaria y cuidados
paliativos efectivos”, afirmó.
“El cuidar a una persona
con una enfermedad incurable en la parte final de la vida es tan importante
como cuidar la salud de un recién nacido o de una persona en la edad media de
su vida. El cuidado de la vida representa un derecho humano para la sociedad,
independiente de la etapa en que se encuentra esa persona. En segundo lugar, me
parece que adjudicar la definición de eutanasia en muerte digna sólo y
exclusivamente a la interrupción voluntaria de la vida en un momento
determinado no es justa, yo creo que la muerte digna se alcanza con una
atención multidisciplinaria que abarque todos los aspectos de la persona humana
en la etapa de final de vida”, expuso.
En tanto, el teólogo y
académico UCM, Dr. Marcelo Correa, invitó a considerar la dimensión espiritual,
recordando que la búsqueda de sentido es central en la experiencia humana y que
“Dios no impone, sino que respeta la libertad y convicciones de cada persona”,
dijo.
“Aportamos con el sentido
que nosotros tenemos de la vida y lo anunciamos. Además, buscamos expresarlo,
pero también lo que tenemos que hacer es el esfuerzo no solo de hablarlo, sino
de ser coherentes en nuestra vida con eso, lo que es muy difícil”, indicó.
El seminario concluyó con
un llamado a mantener el diálogo académico y social sobre la eutanasia,
reconociendo la complejidad de la discusión y la necesidad de abordarla desde
una mirada integral que conjugue ciencia, derecho, valores y fe.



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