La zona costera del Maule ha sido, por décadas, uno de los
territorios más relevantes en el desarrollo del cultivo de la frutilla en
Chile. Desde allí, junto con la Región Metropolitana, nació el impulso que
permitió masificar este fruto en distintas zonas del país.
En ese marco, INIA Raihuén, y con el apoyo del Gobierno del
Maule, SEREMI de Agricultura, INDAP y SAG, realizó la entrega de plantas de
frutilla sanas y de calidad a agricultores de la zona. La iniciativa forma
parte del proyecto de germoplasma de frutilla, que busca entregar material
genético confiable y acompañar con asesoría técnica a los productores,
fortaleciendo así la pequeña agricultura y garantizando inocuidad, trazabilidad
y proyección comercial.
La directora regional de INIA Raihuén, Carmen Gloria
Morales, explicó que este trabajo tiene como objetivo “entregar a los
agricultores plantas que cumplen con los más altos estándares, pero también
acompañarlos en todo el proceso productivo, para que el resultado final sea una
fruta de calidad que pueda competir en el mercado nacional e internacional”.
Desde la mirada regional del Maule, Fabián Meza, director
ejecutivo de la Corporación Regional de Desarrollo Productivo, valoró la
alianza. “El Maule tiene una tradición frutillera muy importante y queremos que
siga creciendo con el respaldo de la ciencia y la innovación. Este proyecto es
una muestra de cómo el trabajo conjunto permite dar respuestas concretas a los
agricultores”.
Voces del campo
Los productores que recibieron las plantas resaltaron el
impacto que tendrá en sus predios. Para María Inés González, “contar con
plantas sanas es un alivio. Nos permite producir con más tranquilidad y, al
mismo tiempo, depender menos de la compra externa”.
En la misma línea, Héctor Gutiérrez destacó que “con este
tipo de material podemos mejorar el rendimiento, ahorrar insumos y asegurar que
la fruta tenga la calidad que el mercado exige”, agricultor que aceptó el
compromiso de trabajar en conjunto con INIA para la propagación de plantas bajo
los estándares de calidad que exige la normativa.
Por su parte, Pedro Vásquez, presidente de la Asociación
Gremial de Frutilleros, sostuvo que “este es un paso importante para nuestro
rubro. La frutilla es parte de la identidad del Maule y necesitamos seguir
fortaleciéndola con innovación y apoyo interinstitucional”.
Enfoque sanitario
Finalmente, Sergio Valderrama, representante del SAG,
recalcó que “hoy la emergencia por nematodo quedó atrás, pero es fundamental
que viveristas y agricultores cumplan con la normativa vigente. Nuestra tarea
es seguir acompañando y fiscalizando, para que la producción se realice con
seguridad y trazabilidad”.
Una tradición que se proyecta
Con esta entrega, INIA Raihuén refuerza su compromiso con la
tradición frutillera del Maule y con la innovación agrícola, consolidando un
trabajo en red con instituciones públicas y agricultores para que la frutilla
chilena siga creciendo en calidad y proyección.



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