¿Puede una empresa transformar vidas? Cada vez más compañías chilenas están descubriendo que apostar por la reinserción laboral de personas privadas de libertad no solo cambia la historia de quienes buscan una segunda oportunidad, sino que también transforma profundamente a las organizaciones que se atreven a abrir esa puerta.
Romper prejuicios, sumar talento y construir un propósito
compartido son algunos de los beneficios concretos que han experimentado las
empresas que han incorporado esta mirada en sus culturas laborales. Así lo
demuestra la experiencia de Juntos por la Reinserción, iniciativa impulsada por
la Corporación 3xi, la Comunidad de Organizaciones Solidarias y la CPC, que en
los últimos años ha articulado más de 400 vacantes laborales para personas que
han estado privadas de libertad.
“La evidencia respalda estas acciones: la tasa de
reincidencia desciende del 47% entre quienes no acceden a beneficios, a un
rango de entre 10% y 24,7% en quienes sí lo hacen”, explica Bernardita Frez,
directora del proyecto.
Desde su experiencia, Frez comparte cinco claves
fundamentales para que los procesos de reinserción laboral sean exitosos:
1. Compromiso real desde el liderazgo
Todo comienza con una decisión: asumir la reinserción como
parte de los valores y cultura corporativa. Cuando esta convicción viene desde
la gerencia o los directorios, se movilizan recursos, se crean políticas
internas y se transmite una señal potente: aquí creemos en las segundas
oportunidades.
2. Preparar el terreno y derribar mitos
Es clave conversar abiertamente sobre los prejuicios y
temores. Espacios de diálogo, talleres y testimonios ayudan a humanizar las
experiencias y generar empatía dentro del equipo.
3. No hacerlo solos: buscar apoyo experto
Fundaciones y programas especializados ofrecen
acompañamiento integral: identificación de candidatos, apoyo psicosocial y
seguimiento. Actualmente, la red de Juntos por la Reinserción agrupa a 34
organizaciones y emprendimientos que articulan su experiencia con las empresas
comprometidas.
4. Pensar más allá del primer contrato
El verdadero impacto no está solo en la contratación, sino
en la integración a largo plazo. Diseñar rutas de aprendizaje, ofrecer
mentorías o formación interna permite proyectar un futuro laboral dentro de la
empresa.
5. Contar la historia: inspirar desde el ejemplo
Compartir los logros fortalece el orgullo interno y atrae
nuevos talentos, ayudando a cambiar la percepción sobre la reinserción social
en el mundo laboral.
“Hoy existe un trabajo colaborativo entre Gendarmería, las
empresas y la sociedad civil para abordar la reinserción desde lo
socioemocional, lo formativo y también lo laboral. Pero es vital que la oferta
disponible aumente sustancialmente, para que las personas que han estado
privadas de libertad y están dispuestas a reinsertarse socialmente, puedan
hacerlo’’, agrega Frez.
Este 18 de julio, en el marco del Día Internacional de
Nelson Mandela, Chile conmemorará por primera vez el Día de la Reinserción
Social, en una jornada público-privada que busca destacar el valor de esta
causa. Porque cada persona que logra reinsertarse no solo reconstruye su propia
vida, sino que contribuye a un país más justo, humano y seguro para todos.
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