La JVRL lleva adelante su monitoreo anual de
calidad de aguas en la cuenca del río Longaví, con el objetivo de evaluar el
estado ambiental de las aguas de riego y contrastar los resultados con la
normativa chilena vigente.
El proceso considera la toma de muestras,
utilizando equipamiento especializado como conductímetro y phmetro con sensor
de temperatura, además de un sistema estandarizado de muestreo y conservación.
La mayor parte de los análisis se realiza en el laboratorio interno de la JVRL,
recientemente fortalecido con un contador automático de placas Petri, lo que
permite obtener resultados más precisos y oportunos.
“Este monitoreo nos entrega información clave y
confiable para la toma de decisiones, permitiendo prevenir riesgos ambientales
y proteger tanto los cultivos como la salud de las personas”, comentó en asesor
del área en la JVRL, Luis Mariano Silva.
Los informes con los resultados serán entregados
durante el mes de marzo a los presidentes de canal, permitiendo una revisión
detallada de cada sistema de riego. Parte de las muestras es enviada a
laboratorios externos como respaldo del análisis interno.
Esta labor forma parte del compromiso permanente de
la JVRL con la gestión ambiental del recurso hídrico, el fortalecimiento
técnico de sus procesos y la seguridad del riego en la cuenca del Longaví.



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